El comercio internacional atraviesa una transformación estructural que redefine no solo los flujos de bienes y servicios, sino también las reglas de poder que los gobiernan. La edición 2025 de Perspectivas del Comercio Internacional de América Latina y el Caribe, elaborada por la CEPAL, identifica este momento como una nueva etapa histórica caracterizada por la interdependencia instrumentalizada, en la que los vínculos económicos dejan de ser neutrales para convertirse en herramientas explícitas de estrategia geopolítica.
En este contexto, el comercio deja de responder exclusivamente a criterios de eficiencia económica y pasa a estar condicionado por decisiones de política industrial y control tecnológico, configurando un entorno internacional más fragmentado, volátil y selectivo.
Un dinamismo comercial condicionado por factores transitorios
Durante el período reciente, el comercio mundial ha mostrado un desempeño más dinámico de lo previsto inicialmente, aunque este comportamiento responde en gran medida a factores coyunturales. La CEPAL subraya que dicho dinamismo no constituye una tendencia consolidada, sino una reacción temporal ante cambios abruptos en la política comercial de las principales economías.
En particular, el giro en la política comercial de los Estados Unidos marca un punto de inflexión en el sistema internacional de comercio. La adopción de medidas unilaterales, el debilitamiento de compromisos multilaterales y la priorización de negociaciones bilaterales asimétricas configuran un escenario en el que las reglas tradicionales pierden previsibilidad. Este nuevo enfoque se inscribe en una estrategia más amplia orientada a recuperar capacidades industriales, redefinir cadenas de suministro y reforzar posiciones estratégicas en sectores considerados sensibles.
La CEPAL advierte que los estímulos que sostuvieron el comercio en el corto plazo tienden a disiparse, dando paso a un escenario de mayor desaceleración y corrección estructural en el mediano plazo, con implicaciones directas para economías altamente dependientes del comercio exterior.
Cadenas globales de valor en proceso de reorganización
Uno de los fenómenos centrales analizados en el informe es la reconfiguración de las cadenas globales de valor, impulsada por tensiones geopolíticas persistentes y por la redefinición de las estrategias de abastecimiento de las grandes economías. Este proceso ha favorecido la emergencia de nuevos polos de articulación productiva, particularmente en Asia, que combinan capacidades industriales, mercados de consumo y plataformas logísticas de alcance global.
Para América Latina y el Caribe, esta reconfiguración representa una oportunidad estratégica, pero también expone limitaciones estructurales. La región participa en este nuevo mapa principalmente como proveedora de manufacturas de contenido tecnológico medio y de bienes basados en recursos naturales, lo que la mantiene en una posición vulnerable frente a cambios abruptos en la demanda externa y en los precios internacionales.
La relación comercial con Estados Unidos: entre oportunidades y fragilidades
El informe dedica un análisis exhaustivo a la evolución de la relación comercial entre América Latina y el Caribe y los Estados Unidos, destacando su carácter estratégico y, al mismo tiempo, su creciente complejidad. Aunque este país continúa siendo un socio central para la región, su peso relativo ha venido transformándose, al tiempo que se profundiza la concentración de flujos comerciales en determinados países y sectores.
La CEPAL señala que, en el nuevo entorno arancelario, algunos países de la región enfrentan condiciones de acceso relativamente más favorables que otros competidores globales, lo que abre espacios para la reorientación de exportaciones en sectores específicos. Sin embargo, esta ventaja es inestable y está sujeta a decisiones discrecionales, lo que incrementa la incertidumbre para los agentes económicos.
Adicionalmente, el clima de imprevisibilidad asociado a los cambios en la política comercial ha tenido efectos negativos sobre las decisiones de inversión, especialmente en actividades orientadas al mercado externo. Esta dinámica refuerza la necesidad de estrategias de diversificación productiva y comercial que reduzcan la dependencia excesiva de un solo mercado.
El desafío estructural: baja densidad tecnológica y capital humano avanzado
Uno de los diagnósticos más contundentes del documento es la limitada inserción de América Latina y el Caribe en el comercio internacional de bienes de alta tecnología y servicios intensivos en conocimiento. Mientras estos segmentos se consolidan como los motores más dinámicos del comercio global, la región mantiene poca participación, reflejo de brechas persistentes en capacidades productivas, tecnológicas y de formación de capital humano especializado.
El análisis revela una estructura altamente concentrada, donde pocos países lideran las exportaciones regionales de manufacturas avanzadas y servicios modernos, mientras la mayoría participa de forma incipiente. Esta concentración limita la difusión de capacidades tecnológicas y reduce el impacto sistémico del comercio exterior sobre la productividad y el empleo calificado.
La CEPAL enfatiza que los sectores intensivos en conocimiento no solo generan mayores encadenamientos productivos, sino que también fortalecen la resiliencia económica y la capacidad de adaptación frente a shocks externos.
Capacidades institucionales y estrategia de transformación
Frente a este escenario, el informe plantea la necesidad de una estrategia integral que combine acciones de corto, mediano y largo plazo. En el horizonte estratégico, la transformación productiva y la diversificación de socios comerciales aparecen como ejes centrales.
Un aporte conceptual relevante del documento es la atención otorgada al fortalecimiento de las capacidades técnicas, operativas, políticas y prospectivas de las instituciones públicas. Sin una institucionalidad sólida, capaz de diseñar, implementar y sostener políticas de desarrollo productivo, las oportunidades derivadas de la reconfiguración del comercio internacional difícilmente podrán materializarse.
Consideraciones finales
La Perspectiva del Comercio Internacional 2025 confirma que América Latina y el Caribe se enfrentan a una coyuntura decisiva. En un mundo donde el comercio se ha convertido en un instrumento estratégico, la inserción pasiva deja de ser una opción viable. El desafío consiste en redefinir el rol de la región en la economía internacional, elevando su densidad tecnológica, fortaleciendo su capital humano y consolidando capacidades institucionales que permitan navegar con mayor autonomía en un entorno global cada vez más complejo.
Para los profesionales de aduanas, comercio exterior y logística internacional, este nuevo escenario exige una lectura técnica sofisticada y una comprensión profunda de cómo las decisiones geopolíticas inciden directamente en la operativa, la regulación y la estrategia del comercio internacional contemporáneo.
Informe CEPAL: Perspectivas del Comercio Internacional de América Latina y el Caribe





